La crecida del Paraná producto de las lluvias registradas en la cuenca alta ya produjeron preocupación entre los habitantes costeros de San Josemi y alrededores. Felizmente, hidrología de la EBY tiene un panorama más alentador ahora que se pronostica el descenso paulatino del caudal a partir del 14 de diciembre.
Según el último informe por parte del sector encargado del monitoreo del comportamiento hídrico, los niveles esperados del Paraná son de 3.8 a 4.0 m del 10 al 13 diciembre, y posteriormente, desde el 14 de diciembre las máximas previstas están entre 3.6 a 3.8 metros, lo que podría significar un caudal en descenso.
Por de pronto, anuncian que el monitoreo estará alerta a los cambios que se produzcan en el caudal del Paraná.
